Psicodiagnóstico clínico y lectura de la vida psíquica
Antes de iniciar un proceso terapéutico, es necesario comprender qué está ocurriendo en la vida psíquica.
Porque un buen diagnóstico no etiqueta: orienta.
Y cuando algo logra ser comprendido, el camino cambia.
En CAMINO, el psicodiagnóstico es un espacio de lectura profunda de la subjetividad.
Un trabajo de traducción y tejido de sentido de aquello que muchas veces aparece como sufrimiento, repetición o malestar sin nombre.
Las personas no son el problema.
Con frecuencia, el sufrimiento aparece cuando continúan utilizándose defensas que alguna vez fueron necesarias para sostener la vida, pero que en el presente se han vuelto costosas.
Las defensas no son el enemigo.
Fueron, en su momento, una forma de supervivencia.
El trabajo clínico implica una lectura fina de los mecanismos de defensa —primitivos, neuróticos y más elaborados—, comprendiendo el contexto histórico y vincular en el que surgieron, la economía psíquica que sostienen y la diferencia entre defensa, síntoma y rasgo de carácter.
El objetivo no es eliminar defensas, sino comprenderlas.
Discernir cuáles continúan siendo necesarias y acompañar la transformación de aquellas que ya no lo son.
Este proceso favorece el fortalecimiento del yo, la ampliación del repertorio defensivo, el pasaje hacia defensas más maduras, la elaboración psíquica y la simbolización, disminuyendo progresivamente la necesidad defensiva.
Este enfoque resulta especialmente significativo para personas con historia de trauma, mujeres que han sostenido demasiado, adultos que repiten patrones sin comprender por qué, padres que buscan entender el sufrimiento de sus hijos, o personas que funcionan en su vida cotidiana pero se sienten internamente agotadas.
CAMINO propone una clínica que parte de un psicodiagnóstico sólido, profundo y humano, dirigida a todas las edades, principalmente a organizaciones neuróticas, con posibilidad de trabajo cuidadoso en organizaciones borderline.
Se trata de una práctica clínica sensible y ética, que reconoce la complejidad de lo humano sin perder la calidez del vínculo, y que aspira a contribuir a una cultura emocionalmente más saludable en la zona oeste de Montevideo y en todas las personas que encuentren en este espacio un lugar posible de comprensión.
Cuando una defensa deja de servir, puede transformarse.
Entender cómo alguien tuvo que defenderse es, muchas veces, el primer paso para poder vivir de otro modo.
Esto es psicoanálisis vivo, no dogmático, y profundamente ético.
